ESTIRAMIENTOS MUSCULARES

Los estiramientos son una de las intervenciones que los fisioterapeutas pediátricos disponemos como “herramientas”.  Están dirigidos a mantener la longitud de los músculos, porque  pueden utilizarse para mejorar o mantener el estado muscular y la capacidad de realizar actividades de los niños a los que atendemos.

Sin embargo, es importante saber cómo se pueden realizar estos estiramientos y cuál es la forma más adecuada.

Para ello es importante conocer bien a los músculos.

¿Cuál es la función y estructura de los músculos?

El cuerpo humano está formado, entre otras estructuras, por músculos. Existen diferentes tipos en función de sus características, pero nosotros únicamente nos centraremos en los músculos esqueléticos, es decir, aquellos que encontramos por ejemplo en nuestros brazos, piernas, espalda y abdomen, y los cuales contraemos de forma voluntaria para realizar movimientos.

Pero, ¿Cómo nos permiten el movimiento? Pues bien, cada uno de los músculos está formado por miles de células, que reciben el nombre de “fibra muscular”. Que a su vez cuenta con una estructura, llamada sarcómera, dónde se lleva a cabo la contracción y relajación cuando el músculo recibe una señal nerviosa por parte del cerebro.

¿Qué es un estiramiento muscular?  ¿Por qué es importante que estiremos los músculos?

Pues bien, llamamos estiramiento muscular a acción de llevar a un músculo (o grupo de músculos) hacia una posición en la cual las fibras musculares están en una posición de estiramiento.

Habitualmente, las personas estiramos en diferentes ocasiones los diferentes músculos de nuestro cuerpo a través de las actividades y tareas que realizamos diariamente. Por ejemplo, cuando estiramos nuestros brazos para dejar un objeto estamos estirando los músculos flexores (es decir la acción contraria, ya que hemos dicho que el estiramiento es contrario a la contracción). También estiramos nuestros músculos de las piernas por ejemplo, en el momento de dar paso a la hora de caminar,….

Es decir, la mayoría de nuestros  músculos de manera normal reciben el estímulo necesario para mantener su longitud óptima, tan solo con las actividades que realizamos diariamente.

Otros músculos, como por ejemplo los gemelos (músculos de detrás de la pantorrilla)  o los isquiotibiales (músculos de detrás del muslo) presentan más tendencia a acortarse, porque es más difícil que en las actividades diarias hagamos movimientos que les lleven a estirarse completamente. Sin embargo, sí que  mantienen la longitud necesaria para los requisitos diarios sin inconvenientes. Nos damos cuenta que están cortos cuando realizamos actividades menos frecuentes como por ejemplo ir a tocarnos los pies, manteniendo las rodillas estiradas  (aquí se pone de manifiesto la longitud de los isquiotibiales)

¿Qué son las contracturas musculares?

La presencia de contracturas musculares es habitual tanto en niños con lesiones neurológicas (como la parálisis cerebral o la espina bífida) como en niños con enfermedades neuromusculares (como la distrofia muscular de Duchenne o atrofia muscular espinal). Se trata de acortamientos musculares, es decir que los músculos pierden su capacidad de elongarse tanto como podían deberían.

¿Por qué se producen las contracturas musculares?

Pues se deben a los cambios que se producen con el tiempo en la estructura interna del músculo, debido a la reducción en la extensibilidad.

Esta reducción de la extensibilidad,  se deben pueden deber a diferentes factores como son: la disminución en la actividad (es decir que el niño se mueva menos o mueva menos una parte de su cuerpo o que haga movimientos de menor amplitud), al hecho de mantener posiciones durante largos periodos (como por ejemplo el hecho de permanecer largos periodos sentados) y/o a la presencia de desequilibrios musculares (es decir que unos músculos se contraigan más que los que hacen el movimiento contrario a ellos). Por tanto, es importante mantener la marcha en los niños tanto tiempo como sea posible.

¿Por qué hay que prevenir las contracturas?

Es importante evitar que los músculos se acortarse, o al menos que lo hagan de manera importante, porque pueden ser la causantes de deformidades, es decir situaciones en las que también las estructuras de la articulación (cápsula articular y ligamentos) se ve afectada, lo dificulta aún más la realización de movimientos en esa parte del cuerpo  (por ejemplo, una deformidad de rodilla que se mantendría la rodilla flexión en todo momento). Además la deformidades se relacionan con  dolor y limitaciones a la hora de realizar actividades de la vida diaria (ej. la deformidad de rodilla dificultará el poder estar de pie, caminar, …). Si no se tratan, aumentarán la discapacidad, ya que se limita la independencia.

¿Cómo podemos prevenir o tratar las contracturas?

Una de las técnicas más empleadas, son los estiramientos. Se sabe que las fibras musculares precisan ser estiradas para mantener que disminuya la extensibilidad del músculo.

¿CÓMO PODEMOS ESTIRAR LOS MÚSCULOS?

En la actualidad distinguimos tres formas distintas de realizar estiramientos:

Estiramientos pasivos: Son aquellos que realiza otra persona, como puede ser el fisioterapeuta, sobre el niño. Es decir el niño recibe pasivamente los estiramientos. Al aplicarlos la persona buscar alargar el músculo deseado lo máximo posible, siendo esto lo que habitualmente hace que resulten molestos. Esta forma de estirar los músculos ha sido utilizada durante mucho tiempo, sin embargo hoy en día se sabe que son poco eficaces para evitar o disminuir las contracturas en niños con lesiones neurológicas o enfermedades neuromusculares.

estiramiento

Estiramiento mantenido o postural: Este tipo de estiramientos se aplica a partir de mantener durante un tiempo prolongado la articulación en una posición donde el músculo está elongado. Para llevar a cabo este tipo de estiramiento se precisa que el niños mantenga la posición durante un cierto tiempo, por lo que en muchas ocasiones se aplican a través del uso de férulas, splints, yesos, bipedestadores,….. Este tipo de estiramientos han demostrado ser más eficaces que los estiramientos pasivos.

Un ejemplos de este tipo de estiramiento es el uso de un bipedestador para que el niño se mantenga de pie durante al menos una hora al día. Con ello se estaría estirando los músculos de la parte posterior de la pantorilla y el muslo.

bipedestador

Estiramientos activos: Son los estiramientos que lleva a cabo el propio niño a través de los movimientos y actividades. Tal y como habíamos comentado al principio la propia actividad diaria que el niño va a realizar es lo que va a, favorecer el mantenimiento de la extensibilidad muscular, por lo que lo importante es favorecer que el niño se pueda mover y que pueda hacerlo una variedad de movimientos y lo más amplios posibles.

Sin embargo, cuando existen muchas dificultades para que el niño realice movimientos o que estos sean amplios se debe recurrir a actividades más específicas y/o con ayuda de dispositivos que permitan al niño realizar moverse realizando las actividades o juegos.

Un ejemplo de este tipo de estiramiento es el que se produce cuando el niño lleva una ortesis pie-tobillo (AFO o DAFO) que le permite hacer un movimiento de flexión dorsal en el momento de caminar, lo que que provoca un estiramiento activo de los músculos de la pantorilla.

3. af

Otro ejemplo es jugar a recoger objetos del suelo con la ayuda del mini-standing para mantener posición adecuada de los pies y favorecer también que se estiren los músculos de la pantorrilla.

Estiramientos

Lo importante es que los estiramientos se entiendan como movimientos realizados por los propios niños, tratando que sean lo más amplios posible y formen parte de sus rutinas diarias,  por lo que es importante introducirlos como juegos o actividades que motiven al niño, para que se realicen con la mayor naturalidad y frecuencia.


 

En efisiopediatric contamos con un Servicio de especialistas a tu disposición, dispuestos a resolver tus dudas y asesorarte.

SOLICITA TU CONSULTA

Referencias Bibliográficas

Dee Unglaub Silverthorn. Fisiología humana. Ed. Panamericana. Ed 2014.

Theis N, Korff T, Kairon H, Mohagheghi AA. Does acute passive stretching increase muscle length in children with cerebral palsy? Clin Biomech (Bristol, Avon). 2013 Nov-Dec;28(9-10):1061-7

Katalinic OM, Harvey LA y Herbert RD. Effectiviness od stretch for the treatment and prevention of contractures in people with neurological conditions: A systematic review. Phys Ther. 2011 Jan;91(1):11-24

Andrew J. Skalsky & Craig M. McDonald. 2012. Prevention and management of limb contractures in neuromuscular diseases.Phys Med Rehabil Clin N Am. 2012 Aug; 23(3):675-87

Wiart L, Darrah J y Kembhavi G. Stretching with Children with Cerebral Palsy: What Do We Know and Where Are We Going? Pediatr Phys Ther. 2008 Summer; 20(2):173-8

Teplicky, R., Russell, D. & Law, M., 2003. Casts, Splints, and Orthoses-Upper Extremity Review of effectiviness literatura for children with neurological disorders. Disponible en  https://www.canchild.ca/en/resources/200-casts-splints-and-orthoses-upper-extremity-review-of-effectiveness-literature-for-children-with-neurological-disorders